Retos Literarios

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COMPULSIVO CINCO

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En blanco

Un pequeño texto autobiográfico era el único requisito del concurso. Nada complicado, pensé y, con un evidente y quizá algo temerario exceso de optimismo, acepté el reto. Desordenadas y vertiginosas, breves fotogramas de una película sin trama ni guión, una secuencia de imágenes perdida hacía mucho entre los pliegues de mi memoria, extraviada por descuido en ese leve espacio que separa alma y corazón, asaltaba de pronto, casi casi a traición, mi mente por sorpresa y de puntillas, a un abismo de añoranza sin remedio me asomaba: días lejanos de escuela; largos, lentos y perezosos veranos; lecturas cómplices o embusteras; noches sin dormir; amigos, viajes, estudios, amores... Alegrías, derrotas, sueños y penas.

Pero pasaba el tiempo, el plazo de entrega −tictac, tictac− corría y ni una sola letra tintaba de negro el blanco de aquella odiosa página a toda hora abierta en la pantalla de mi ordenador: intimidatoria, parpadeante, a la espera.

¿Cómo era posible? Una y otra vez, con titánico esfuerzo, lo intentaba. Una y otra vez en mi pobre empeño sin remedio fracasaba. Apenas nacidas, morían las palabras en mis manos, naufragaban sin emoción alguna en su periplo de mis dedos a las teclas, agonizaban de inmediato sobre ellas, frágiles y deshechas cual atónitos fantasmas de un tiempo antiguo y olvidado.

<<Calma>>, me dije por fin, reconociendo al instante el mordisco del miedo, advirtiendo su familiar latido entre mis sienes. <<Pronto se esfumará el bloqueo, aguarda>>. Muchas veces antes había yo sentido ya ese vértigo, ese pánico atroz frente al inmaculado blanco de una página vacía. <<Si nunca logró vencerme, tampoco habrá de hacerlo ahora>>, pensé con desenfado y esforzada ligereza, <<¿por qué habría de hacerlo ahora? ¡qué bobada!>>

Y sin embargo...

¿Qué puedo decir? Sucede que duele la nostalgia y me aburre hablar de mí. Sólo tras mis personajes, en sus voces y en sus gestos, entre líneas y silencios... si con cuidado allí buscáis, tal vez entonces, sorprendido de improviso en su escondite, el misterio más secreto de mi alma sin advertirlo desveléis.

 

 

Me agradó leer al Compulsivo 5, pero creo que no debe competir en este ciclo, todo queda como una reflexión, no cumple con las bases. Es mi opinión.

Como quiera, SALUDOSSSS

Creo que en ese "me aburre hablar de mí", entre tantas otras frases casi poéticas que se logra con el orden sintáctico de las oraciones invertido (como en ese final), sí hay un "sello" autobiográfico. ¡Suerte, cinco!

 

A mí tampoco me parece un relato autobiográfico. No me gusta que la mayoría del relato se centre en el bloqueo momentáneo de la persona que lo está escribiendo. Por otro lado, después de leerlo, me parece que tienes estilo de sobra para narrar una biografía, aunque sea inventada. Quizás te faltó tiempo o ideas para hacerlo. Suerte, Compulsivo cinco.

Hola, Compulsivo Cinco: A mí también me resultó aburrido escribir sobre mí misma. Pero la narrativa es ficción; y si no funcionamos como personaje habrá que inventarse otro. Muy buena descripción plena de bonitas imágenes, y muy correcta. Muestras una situación de bloqueo del escritor, con un tinte autobiográfico como  te señala  Chelo. Un saludo.

ME GUSTO MUCHISIMO ,Y EL RITMO AL QUE TE LLEVA LA LECTURA, EN CUANTO A SI ÉS UNA AUTOBIOGRAFÍA, PODRÍA DECIRSE QUE SI,  MUY GENERALIZADA QUIZAS, PERO BUENO ,SON LAS ETAPAS POR LA QUE TODOS PASAMOS, ALGUNAS DEJAN MÁS O MENOS MARCAS, CLARO, EVIDENTEMENTE NO NECESITÓ O NO PUDO HACER HINCAPIÉ  EN ALGO.

Debo confesar que he terminado de comprenderlo del todo. Claramente no es autobiográfico, sino una especie de introspección personal, acerca de cuestiones como la duda, la ansiedad y el miedo.

Pinceladas de una biografía oculta, quizás, tras los textos del escritor...

Hola comunero,

Más que lo que te pedía el reto has elaborado una especie de reflexión íntima.

Debes revisar mucho los signos de puntuación.

Cuidado con las rimas:

Una y otra vez, con titánico esfuerzo, lo intentaba. Una y otra vez en mi pobre empeño sin remedio fracasaba

La prosa está exenta de rimas.

Creo que deberías darle una vuelta. Has utilizado ¿cuantas?  Unas 600 palabras?  Para reiterarte en un hecho "no te gusta hablar de tí"

Mucha suerte!!!

Supongo que nos has hablado de ti en muchos otros relatos. En este intuyo tu timidez, pero creo que has empleado demasiadas palabras para contarnos «nada».

La palabra solo ya no se acentúa. Cosas de la RAE.

Un abrazo, cinco.

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