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La coma.

La coma: (,)

La coma marca una breve pausa después de un enunciado, siempre que antes no se encuentre un conector (y,e,o,u,ni). Se emplea de las siguientes formas:

Para separar los elementos de una enumeración o sucesión, ya sean palabras o frases, salvo si vienen precedidos por las conjunciones y, e, o, u o ni. Por ejemplo:


—Lucía volvió a casa, hizo los deberes, cenó, besó a su madre y se fue a la cama.
—La casa donde vivo tiene un salón, dos habitaciones, un lavabo, un balcón, mesas, sillas, muebles y dos camas.


Para delimitar una explicación o un inciso:


Mao, el gran guía del pueblo chino, nació en…


En los casos de una apelación o énfasis (vocativo):


—Niños, a la escuela.
—No seas loca, querida.
—A ver, Juan, ¿por qué no te callas?


Para separar elementos equivalentes en una frase, normalmente después de dos puntos, por ejemplo:


Todos ellos peleaban: franceses, rusos, españoles, italianos y australianos.


Cuando se invierte el orden de los complementos de la oración, y se producen pausas enfáticas, por ejemplo:


—Con este tiempo, no saldremos.


Las locuciones conjuntivas o adverbiales, sea cual sea su posición, van precedidas y seguidas de coma, tales como: en efecto, es decir, en fin, por consiguiente (salvo si dan origen a la oración o la terminan).

Por ejemplo:


—Pedro, haz un memorándum, es decir, si lo crees oportuno.


Hay alguna excepción a la norma anterior, por ejemplo en el caso siguiente, después de punto y coma:


Coloca en la mesa los libros; en el estante, las libretas; y en otro mueble, un florero.


También en el caso de que después de una enumeración, la conjunción “y” dé origen a un elemento que no pertenece a la serie. Por ejemplo, en el última frase de esta sucesión:


—Compró unas patatas fritas, unos caramelos, unos refrescos, y llamó a sus amigos


Asimismo, cuando la conjunción “y” sea sinónimo de pero, como en este ejemplo, aunque no es norma obligatoria, puede ir perfectamente sin la coma:


—Hizo todo lo que pudo, y no llegó.

Usos opcionales de la coma:


Mejor poner varios ejemplos para que se vea claro:


—Fuimos a ver el partido, pero, al final, cambiamos de parecer.
—Cuando mi hermana llega a casa, a veces, salimos de compras.


En los ejemplos anteriores se puede prescindir de las comas perfectamente, puesto que el sentido de la oración no se va a ver afectado y, además, son frases cortas que no precisan de ninguna pausa.

Uso obligatorio de la coma:


Cuando va a variar esencialmente el sentido de la frase, por ejemplo:


—Hice el pastel, como me dijeron.
—Hice el pastel como me dijeron.


En el primer caso le dijeron que hiciera un pastel; en el segundo caso le dijeron cómo debía hacer el pastel. Obsérvese que son cuestiones diferentes; el uso de la coma elimina ambigüedades.


Delante de cada uno de los dos elementos de correlaciones como bien..., bien...; o bien..., o bien;
ya..., ya..., etc.:

Nuestra base de datos permite, bien acceder a información operativa, bien recuperar apuntes financieros.


Delante de las conjunciones o locuciones conjuntivas (pero, aunque, sino, así que, de manera que, etc.):


El conocimiento de la circulación oceánica es todavía imperfecto, aunque los avances han sido muy importantes en los últimos años.

En el caso de pero, se puede prescindir de la coma cuando lo que se contraponen son dos adjetivos o adverbios:

La economía se recupera a paso lento pero firme.

Delante de una palabra que se repite para explicar algo de ella:

El objetivo es establecer recomendaciones para generar energía, recomendaciones que se incluirán en el informe final.

Detrás de conectores oracionales como: es decir, a saber, ahora bien, por último, además, sin embargo,
no obstante, por consiguiente, por tanto, etc.

 

También delante de ellos cuando no están colocados al inicio de oración:

 

El plazo vence a los quince días, es decir, mañana; Ya hay sistemas similares instalados en Europa, sin embargo, este será el primero en usar una red tan compleja.


Detrás de complementos encabezados por secuencias del tipo en cuanto a, con respecto a, en relación con, etc.:

 

Con respecto a las renovables, la apuesta de la compañía es muy fuerte.


Detrás de etcétera (o etc.) cuando el enunciado continúa, incluso si la coma separa el sujeto del verbo:


La hipoteca, las prendas sobre arrendamientos, etc., forman parte del paquete de garantías.


Para separar el sujeto del predicado cuando el verbo está omitido:

 

Iberdrola, líder mundial en energía eólica.


Para aislar vocativos:

Buenos días, Marta.