Tienes que acceder para crear publicaciones y debates.

COMPULSIVO DIEZ

"Pequeñas grandes cosas"

Llegaba el día de visitar a mis tíos ,Tati y Manuel y no había para mi otro mejor que ese.

Aunque solo quedaba a unas veinte cuadras, tomar el colectivo cuando se tienen solo seis años es algo así como atravesar la provincia. Pero lo mejor llegaba luego de tocar el timbre .El tío Manuel era el encargado de abrir la puerta principal que daba a un largo corredor y al final de él me esperaba mi tía para recibirme con el abrazo de siempre al que me lanzaba en veloz carrera .

Su casa olía distinta , todo era distinto. La sala con su gran reloj de péndulo , el patio con galería lleno de plantas y aquella vieja mecedora de mimbre en la que pasaba horas sentada sosteniendo en mis brazos la muñeca de trapo de la tía, prometiéndole que la cuidaría muchísimo , ya que solo así me la confiaba.

Era negra , tenía su rostro bordado con hilo ,unos aros en forma de argollas color arena cocidos a cada lado de su cara y un pañuelo atado en su cabeza con el nudo hacia arriba color manteca y estampado con rosas rojas , al igual que su vestido. Yo amaba esa muñeca.

Y amaba esas tardes en su casa. En verano solía quedarme unos días, y a la hora de la siesta subía a la planta alta , allí había un cuarto donde guardaban de todo y nada escapaba a mi curiosidad, esperando encontrar algo fantástico o mágico. Y terminaba trepando al techo y allí me sentaba a contemplar el mundo , porque a esa edad se sentía así.

Ellos eran ya muy mayores y no habían tenido hijos , así que en realidad su paso por mi vida fue muy corto, primero se fue Manuel y pocos años después como era de imaginar Tati lo siguió.

Pero nunca dejaron de hacerme falta, lo que encontraba en su compañía ,en la paz de su casa, en su mundo tan particular nunca más lo encontré en ningún otro lado .

346 palabras

  • Pequeños fragmentos de vida... Nostálgico y muy tierno.

Más que autobiografía son bellos recuerdos. También recuerdo esos días de antaño cuando los niños podían salir solos a la calle, sin riesgo.

Recuerdo triste por los tíos. Es difícil la soledad sin retoños. Irse juntos es el sueño de toda pareja sin hijos.

El que a hierro mata, a hierro muere.