El rincón de pensar

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DECALOGO + 1 PARA UNA REDACCIÓN CASI PERFECTA (NADA ES PERFECTO EN EL UNIVERSO)

 

1) Apelar siempre a la sencillez y a la naturalidad. (Aplique lo que llamamos las 3C del periodismo: Claro, Conciso y Concreto, para facilitar la comprensión y por ende la sinergia entre lector y autor). Tenga en cuenta que escribir con concisión significa:

  • No enrollarse.

  • Usar verbos activos.

  • Sintaxis directa.

2) Chequee la ortografía a fondo. No confíe excesivamente en el corrector ortográfico de su computadora. Usted piensa; ella, no.

3) Dejar reposar el texto al menos veinticuatro horas antes de comenzar la revisión exhaustiva que precede a cada nuevo texto.

 

4) Si estamos tratando un artículo o un ensayo citar siempre las fuentes para dar autenticidad a nuestro texto.

5) Debemos ser lo menos redundantes posibles, redundar resta elegancia y no es comunicar.


6) La monotonía denota pobreza lingüística. El vulgarismo, a menos que tenga una justificación en cuanto a estilo, denota la poca instrucción de un escritor.

7) Lo que el adjetivo es al sustantivo, es el adverbio al verbo. Por tanto: no abuse de los adverbios, sobre todo de los terminados en «mente», ni de las locuciones adverbiales (en efecto, por otra parte, además, en realidad, en definitiva).

8)  Evite los verbos en infinitivo (hacer, poner, decir, etc.), muletillas (cosa, especie, algo, etc.) y repeticiones (acuda siempre a los sinónimos)

 

9) No adjetivar innecesariamente.

 

10) Leer bueno es el mejor antídoto contra la mediocridad narrativa.

 

11)  Ponga especial cuidado en el uso y abuso de los pronombres.

En mi modesta opinión escribir como dios manda requiere un conocimiento extremo del oficio y una defensa del estilo personal en honor de lo auténtico que solo se adquiere con el paso de los años y la exhaustiva práctica. Este no será el único decálogo que tendremos flotando en “El rincón de pensar”, estimados aprendices, pero sí que es muy válido para escribir decente. Como diría mi primera profesora de Ballet, Ligia Cabrera: “si no puedes darme virtuosismo, al menos dame algo digno”.

 

J. Madison.